Las personalidades de Garnacha y Tempranillo se fusionan en nuestro vino Montecillo Crianza, fresco, expresivo y vivo. La fineza y la elegancia características de un verdadero Rioja son el resultado de una crianza de 18 meses en barricas de roble americano y 6 meses más en botella. Este vino es el resultado de más de un siglo y medio de experiencia y conocimiento. Compañero adaptable e infalible de asados, carnes rojas, ibéricos, quesos curados y guisos.
**Prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años.
Si deseas te ofrecemos las siguientes combinaciones.
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Una crianza de 18 meses en barricas de roble americano y 6 meses en botella le confieren la finura y elegancia propia de un auténtico Rioja.
La elaboración del Montecillo Crianza comienza con la Tempranillo encubada en depósitos Ganímede, tras un sangrado del 5 % y una maceración en frío de 2 a 3 días, favoreciendo la extracción de fruta, color y taninos suaves. Tras 11 días de contacto con los hollejos, se descuba por gravedad y realiza la fermentación maloláctica en depósitos subterráneos de cemento. La Garnacha, por su parte, fermenta en pequeños depósitos troncocónicos de acero con temperatura controlada y remontados continuos, tras un sangrado del 7 %.
La crianza se lleva a cabo en barricas de roble americano de 1 a 3 años: 18 meses para la Tempranillo, con tostado ligero en duelas y medio en fondos, y 16 meses para la Garnacha, en barricas con fondos sin tostar para preservar la frescura frutal. Tras el ensamblaje, el vino reposa en botella un mínimo de 6 meses antes de salir al mercado.